MAÍZ, GIRASOL Y CULTIVOS INDUSTRIALES

Maíz: la planta de los mil usos

Seguramente no hay una planta en el mundo con la versatilidad de uso que presenta la planta del maíz. De ella se aprovecha la práctica totalidad para aplicaciones tan diferentes entre sí, como el consumo directo de sus granos, o la fabricación de combustibles, pasando por un sinfín de aplicaciones en la industria agroalimentaria, farmacéutica, química, textil, metalúrgica, etc.

De todos los usos, el principal, tanto a escala mundial como a escala nacional, es el uso para alimentación animal, que supone las tres cuartas partes de la producción total mundial de maíz, estimada para la campaña 2015-2016 en 974,87 millones de toneladas. En España este porcentaje se incrementa hasta casi el 96% del consumo total, siendo la fabricación de piensos y el consumo directo como forraje las aplicaciones inmediatas.   El grano de maíz tiene un uso preferente en la alimentación del ganado, debido a que el almidón que contiene (72% de total) requiere de una digestión lenta en el estómago de los rumiantes, lo que permite al animal aprovechar una mayor cantidad de nutrientes. Cuando la planta es consumida completa (silo de maíz) la energía aportada por el grano, se complementa con la fibra aportada por el tallo y la masa foliar de la planta.

En el caso de las aves de corral, se busca una alimentación que aporte energía de fácil digestión y que permita obtener un producto final no sólo nutritivo, sino también atractivo visualmente para los consumidores. El maíz aporta esa energía y al tiempo las xantofilas y el ácido linoleico que contiene, mejoran el aspecto de la yema y el tamaño de los huevos.

Pero es en el 25% (en torno a 100 millones de toneladas al año) que se destina a consumo humano mundial donde surge la mayor variedad de aplicaciones. El maíz es el alimento básico de la población en grandes áreas del planeta, como toda el Africa Negra, Centroamérica y Méjico. No obstante, su consumo es también importante en Norteamérica y Europa. Se consume la mazorca completa asada, hervida, o congelada, por ejemplo. Los aperitivos, tortillas, tacos, sémolas y harinas, se obtienen del grano después de cocerlo en una solución alcalina mediante un proceso llamado nixtamalización que altera el grano facilitando su digestión y la absorción de nutrientes por parte del aparato digestivo humano.

Para la obtención de harinas se usan tanto el maíz amarillo como el blanco. El amarillo se usa además para grits, cereales de desayuno, cerveza, etc. mientras que el blanco se destina sobre todo a tortillas y panes diversos. Un uso creciente del maíz blanco es el de la alimentación de aves, ya que la ausencia de caroteno del grano proporciona a la carne una coloración blanca, más apreciada por los consumidores.

Otro uso básico del maíz es la obtención de almidón industrial, que participa en la fabricación de múltiples productos destinados a los sectores papelero, farmacéutico y constructor entre otros. Así, pegamentos, neumáticos, tintas, papeles decorativos, apósitos quirúrgicos e incluso explosivos, son también resultado de sus numerosísimas aplicaciones.

Del grano de maíz se obtiene además bioetanol, a cuya producción se destina cada año aproximadamente el 40% de la producción de Norteamérica (un promedio superior a los 125 millones de toneladas). Para fabricar etanol se muele el grano de maíz y se le añade agua. A esta mezcla se le añaden determinadas enzimas capaces de convertir el almidón en dextrosa (azúcar). Luego se deja fermentar y con la adición de levadura, la dextrosa se convierte en etanol y dióxido de carbono. De la destilación de esta mezcla fermentada, se obtiene el etanol que servirá como combustible para mover miles de vehículos.

Pero no es el etanol la única fuente de energía que se obtiene del maíz. De la planta entera triturada se obtiene biogás, a través de un proceso industrial de descomposición mediante bacterias del que resulta gas metano, que a su vez es empleado en la generación de energía eléctrica.

En estas líneas hemos recogido tan sólo los usos principales, pero es casi interminable la relación de productos en los que interviene el maíz de modo total o parcial, y tan diversa y sorprendente su aplicación que podemos decir que el mundo, sin el maíz, seguramente sería distinto a como lo conocemos.

José Miguel Villaú, Director de Marketing de Pioneer Hi-Bred Iberia

Documento: Usos del Maíz

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