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HOY HABLAMOS DEL TOMATE, una de las hortalizas más consumidas a nivel mundial

El comienzo de la cadena alimentaria y de otras cadenas de consumo, es la SEMILLA

Tradicionalmente se tiende a olvidar y se empieza a hablar de la planta y del producto obtenido, pero antes se encuentra una etapa imprescindible que es la semilla, el único insumo imprescindible para el sostenimiento de la cadena de consumo tal como la entendemos, segura y diversa.

La obtención vegetal es una actividad altamente tecnológica y de enorme trascendencia económica, basada en la investigación y desarrollo de nuevas variedades de plantas. Dan respuesta a las demandas de los consumidores finales contribuyendo a la sostenibilidad económica, medioambiental y social de toda la cadena alimentaria y de los cultivos de uso industrial. Entre la década de los sesenta y el año 2000, los incrementos de productividad han sido espectaculares en todos los cultivos. Esto ha supuesto que, por ejemplo, en el caso del maíz, el aumento de la productividad haya aumentado en este periodo más del 400% y otros cultivos como el tomate, haya alcanzado un incremento de la productividad de más del 250%.

En este contexto, el papel de la industria de semillas y plantas, los mejoradores vegetales y su capacidad para investigar e innovar, va a ser esencial para el futuro agrario español y europeo y para el alimentario e industrial, a nivel mundial.

La facturación total de las empresas del sector obtentor en el negocio de las semillas y plantas mejoradas en España en 2019 fue de 733 millones de euros1. Esta cifra representa el 3% del total de la producción vegetal en el sector agrario en España. Pese a su importancia, existen aún pocos estudios que hayan cuantificado su relevancia en España. Este documento analiza y captura el impacto de la mejora vegetal en la cadena alimentaria española para un cultivo específico, el tomate, por la importancia de este cultivo en España.

El tomate es una de las hortalizas más consumidas en el mundo y la de mayor valor económico.

 Con más de 20.000 variedades de tomate en el mundo, el valor de su producción mundial alcanzó los 40.083 millones de euros en 2018 y se estima que el precio medio de un kilo de sus semillas ya supera en la actualidad al del oro. También es uno de los alimentos más característicos de la dieta mediterránea. Su consumo en sus diferentes versiones (en fresco o transformado -industrial-) es una importante fuente de vitaminas y nutrientes y está asociado a la prevención de enfermedades crónicas. España es un país exportador de tomate fresco. Su producción nacional cubre prácticamente las necesidades internas y le permite exportar en torno al 20% de la producción. No obstante, el incremento de la demanda mundial en el actual contexto de emergencia climática hace que la apuesta por la investigación en mejora vegetal devenga imprescindible.

No existen prácticamente estudios a nivel español relativos a la aportación de la mejora vege-tal al incremento de los rendimientos de los cultivos, no obstante, los análisis desarrollados in-dican que el incremento de rendimientos en el tomate se explicaría por lo menos en un 50% por la actividad obtentora en un escenario conservador. Esta hipótesis ha sido contrastada por el Comité de Expertos, que indicó en distintas iteraciones que la innovación varietal podría ex-plicar un aumento de los rendimientos superior al 50%.

Si quieres tener más información al respecto sobre el estudio que recoge estos y otros muchos datos, puedes verlo en la web del Institut Cerdá o seguir atento a nuestro blog donde te iremos desglosando los principales datos

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